En la Internet profunda todo está permitido

Por: Fabián González: Académico de la Escuela de Computación e Informática de la Universidad Central de Chile

Internet se ha convertido en una herramienta fundamental en los tiempos de hoy, donde nuestras interacciones, herramientas y, muchas veces, vida se desenvuelve en el ciberespacio. Este lugar que todos conocemos, donde nos identifica una dirección IP- un número único que identifica nuestro computador en un momento dado – es expuesta y rastreable, por lo podemos ser localizados, basta para las autoridades solicitar al proveedor de internet en que casa estuvo asignada la ip en un momento del tiempo.

Sin embargo, tal como en la vida terrenal, en este mundo cibernético, también existen zonas oscuras. Destacándose la “deep web” o “internet profunda”, lugar donde somos anónimos e inrastreables. Se trata conexiones anonimizadas y de páginas web no listadas a los buscadores tradicionales como google o yahoo, de hecho utilizan otra nomenclatura, acá en vez de “punto com” tenemos “punto onion” en referencia a las capas de una cebolla.

La deep web se ha convertido en la herramienta de aquellos quienes trabajan tras  las sombras del anonimato, debido a que para acceder a ésta se utiliza un programa que añade múltiples capas de cifrado – de ahí la referencia a la cebolla – y además transporta nuestra conexión a otro lugar del mundo. A modo de ejemplo puedes estar en tu casa en Santiago de Chile, abres el programa y el mundo verá que estás navegando desde Paris, Londres, Pekín o cualquier otra ciudad del mundo. Usted lector puede probarlo simplemente instalando Tor Browser en tu computador, un navegador web que en forma transparente realiza todo el proceso.

Si nos remontamos a los orígenes de esta web oscura, comenzó como una herramienta de seguridad y defensa de la Marina Norteaméricana, quienes crearon TOR – en español “enrutamiento de cebollas”- la que tenía por finalidad poder transmitir mensajes no rastreables y cifrados.

TOR en el año 2011 recibió de la Free Software Foundation, el premio para proyectos de beneficio social correspondiente a 2010, por “haber permitido que, aproximadamente, 36 millones de personas de todo el mundo, usando software libre, hayan experimentado libertad de acceso y de expresión en Internet, manteniendo su privacidad y anonimato”. Relevante fueron las experiencias de Egipto y Siria, quienes armaron sus participaciones en las Primavera Árabe a través de la internet oscura.

TOR es una herramienta fundamental que permite a los ciudadanos  de regimenes donde las libertades personales están restringidas como Venezuela, Cuba, Irán, navegar por Internet sin ser espiados por el gobierno de turno y saltandose los filtros o restricciones de navegación.

Lamentablemente también hay grupos de personas que utilizan la deep web de forma criminal ya que les permite llevar a cabo sus acciones ilícitas (por ejemplo venta de drogas, pornografía infantil) en el anonimato.

La gran pregunta es si la libertad de expresión y derecho a la información, tal como se han entendido tradicionalmente en el mundo, es el mismo concepto que debe predominar en la Internet o por el contrario debemos restringir el anonimato para dificultar el crimen.